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Hastio

Les Santes. Festa major de Mataró

Les Santes. Festa major de Mataró

Mañana comienzan las Santes, las fiestas de mi pueblo. Este año me dan una de cal y una de arena. Hace dos años me asusté con ellas; el nivel de excesos fue tal que al año siguiente decidí huir preventivamente, por lo que pudiera pasar; hice bien. Este año vuelvo a estar dentro de ellas, sin excusas de ningún tipo, ni planes b, ni parecidos, ni ganas de estar, ni ganas de no estar. Pero voy a pasarlas solo de nuevo. Y eso puede hacer que recupere los excesos a los que tenía acostumbrado a Mataró. Me asusta. Tenía planes, esperanzas, sueños... pero, como siempre, mis cosas dependen solo de mí. No acabo de entender porqué me creo tanto mis sueños... (Nota mental archivada como nº 5.201). Será que soy hombre de fe.

A ver si podéis hundirme esta semana que viene. Ánimos.

P.D.: Vuelvo a pensar con cosas curiosas... Yo creo que tendré que dormir más.

Speculum Veritatis

Speculum Veritatis

¿Qué se puede ver en la foto? A simple vista sería un grabado con diferentes personajes, blablabla. Lo que vemos sería la realidad. No obstante, esa simple foto no sólo dice eso. Para unos cuantos "iniciados" es una primera clave. Donde yo veo un simple "soldadito" con pata de palo, hay poca gente que ve a Marte, el guerrero. Donde yo veo un simple carnero, hay poca gente que ve una estación del año.

La realidad... ¿qué será? ¿Existe como un ente independiente -en esencia- y seguirá existiendo siempre? ¿O más bien depende de lo que vea, de los símbolos propios de mi cabeza, de si tengo los ojos abiertos o cerrados, o del color de las lentillas?

La realidad no es abrir la ventana. La realidad es mirar por la ventana y ver. Y no es el vecino del cuarto el que ve desde mi ventana; soy yo. Ya sabemos que Sancho sí ve los molinos de viento; como también sabemos que Don Quijote ve gigantes. Si ven cosas diferentes... ¿cuál de ellos tiene razón? ¿Tiene razón sólo uno? ¿Realmente está tan loco el caballero de la triste figura? ¿Por qué Sancho no puede ser el loco? ¿Quién me dice a mí que yo no hubiera visto gigantes realmente? Sólo yo hago mi realidad. Así que en teoría hay tantas realidades como personas existen; no obstante, a la práctica, resulta más cómodo ver lo que otros ven y, efectivamente, no acaban viendo molinos de viento sino lo que otros han dicho que son molinos de viento.

Anarquía

Anarquía

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mío sin temor, que ni enemigo navío ni tormenta, ni bonanza tu rumbo a torcer alcanza, ni a sujetar tu valor.

Veinte presas hemos hecho a despecho del inglés y han rendido sus pendones cien naciones a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra ciegos reyes por un palmo más de tierra; que yo aquí; tengo por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa, sea cualquiera, ni bandera de esplendor, que no sienta mi derecho y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!" es de ver cómo vira y se previene a todo trapo a escapar; que yo soy el rey del mar, y mi furia es de temer.

En las presas yo divido lo cogido por igual; sólo quiero por riqueza la belleza sin rival.

Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte! Yo me río no me abandone la suerte, y al mismo que me condena, colgaré de alguna antena, quizá; en su propio navío y si caigo, ¿qué es la vida? Por perdida ya la di, cuando el yugo del esclavo, como un bravo, sacudí.

Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.

Son mi música mejor aquilones, el estrépito y temblor de los cables sacudidos, del negro mar los bramidos y el rugir de mis cañones.

Y del trueno al son violento, y del viento al rebramar, yo me duermo sosegado, arrullado por el mar.

Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.

Más vacaciones

Mojitos en la playa, mulatitas vigilando que no me falte de nada, música de la buena en la cadena, sonido de olas que rompen en la playa... Buscamos la felicidad en una semanita larga de vacaciones en Cancún (por lo menos), aunque muchas veces el simple hecho de estar a gusto, tirados en la acera de cualquier calle de cualquier ciudad, con buena compañía y buenas sonrisas puede ser exactamente lo mismo que esa semana -larga- en Cancún. Las cosas hechas "a lo grande" pueden ser beneficiosas, el problema radica en ese significado subjetivo de "a lo grande".

Una velada a la luz de los maullidos de los gatos en busca de presas, sin música, sin mulatitas, sin el sonido de las olas, pero con sonrisas y lágrimas, en paz, tranquilo es una forma de agarrar esa ansiada felicidad... La buscamos, aunque en ocasiones no hace falta; sólo es necesario disfrutarla. Claro que hay que ser consciente de que nos rodea, que se encuentra en cada piedra que levantamos para buscar gusanos, en cada estornudo que huye de nosotros para estamparse en el espejo del lavabo, en cada hamburguesa que te comes, en cada conversación, en cada paseo, en cada descuartizamiento... Sólo hace falta abrir los ojos, eso es a veces lo más complicado.

Vacaciones

Pos eso, que me voy de vacas. Al regresar me ocuparé de los temas y mails pendientes, pero no en su sentido peyorativo de obligación. El 16 tengo que estar con los amigos del INEM, así que calculo que sobre el 14 volveré, como Terminator (con la diferencia que yo aviso cuándo).

Espero disfrutar como un enano en un campo de coles... Ya escribiré.

A ver si este año sí que me pongo morenito, cachis...

Quiero ser el único que te muerda la boca

Quiero ser el único que te muerda la boca

Déjame atravesar el viento sin documentos
que lo hare por el tiempo que tuvimos
por que no queda salida, por que pareces dormida
por que buscando tu sonrisa estaria toda mi vida.
Quiero ser el unico que te muerda la boca
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar

Dejame que te cierre esta noche los ojos
y mañana vendre con un cigarro a la cama
Porque no tengo mas intenciones que seguir bebiendo de esta copa
que no esta tan rota.

Quiero ser el unico que te muerda la boca
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar

Porque si, porque si, porque si, porque de esta vida no pienso pasar
mas de un dia entero sin ti.

Porque si, porque si, porque si, porque mientras espero por ti me
muero y no quiero seguir asi.


Déjame atravesar el viento sin documentos
que lo hare por el tiempo que tuvimos
por que no queda salida, por que pareces dormida
por que buscando tu sonrisa estaria toda mi vida.
Quiero ser el unico que te muerda la boca
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar

Porque si, porque si, porque si, porque de esta vida no pienso pasar
mas de un dia entero sin ti.

Porque si, porque si, porque si, porque mientras espero por ti me
muero y no quiero seguir asi.

Quiero ser el unico que te muerda la boca
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar

Porque si, porque si, porque si, porque de esta vida no pienso pasar
mas de un dia entero sin ti.

Porque si, porque si, porque si, porque mientras espero por ti me
muero y no quiero seguir asi.

Aysss, las almohadas...

Tengo una compañera en la cama que me acompaña desde que era pequeñito. Siempre me acuesto con ella y siempre me levanto con ella. Ella me abraza cuando duermo, me acompaña cuando sueño y hace que ponga en orden mis ideas. Esta noche también me ha acompañado, afortunadamente. Me ha hecho poner en su sitio ciertas ideas. El agujerito de ayer se ha hecho más grande, más amplio, y puedo ver más de lo que me atormentaba.

Esta semana ha sido jodida, eso es cierto. No por pensamientos, sino por sucesos y por mi imaginación. Resulta que deseo. Pero ese deseo durante esta semana no ha existido. Ese deseo -incalcanzable esta semana- ha hecho que mi cabeza diera vueltas. No es la dependencia la que me ha jodido, ha sido el querer y no poder. Han sido las dudas de si ese deseo me quería a mí o no. Por mi mente han venido imágenes fantásticas, épicas... demasiadas películas que he visto. He tenido miedo, no por depender de algo, sino por si no lo volvía a ver. El terror se situaba en el campo del olvido. Pese a que cierta gente intente convencerme de lo contrario, sigo ninguneándome. Para mí, todos son mejor que yo; para mí, a veces me cuesta entender porque caigo bien a cierta gente. Me sorprende ser objeto de deseo, así que mi mente busca esas imágenes épicas para darme la razón. El miedo a perderte, el miedo a ser olvidado, el miedo al rechazo... No sé si estoy arreglando lo de anoche o, si por el contrario, lo estoy liando más; pero no me da la gana ser más claro en esta página.

Dependencia

Dependencia

No funciona demasiado bien esta cabeza mía durante esta semana. Las circunstancias -más un poco de ayuda por mi parte- parece que hacen que esto sea así y que el acceso a los pensamientos tenga que hacerse a través de un minúsculo agujerito, por el cual la información que saco del cerebro resulte mutilada, incompleta o tergiversada. No obstante, necesito escribir esas ideas inconclusas.

Siempre he pensado que tengo miedo al fracaso, pavor al lanzarme a la piscina por si veo -tarde- que no hay agua. Los éxitos conseguidos a lo largo de mi vida me justifican a mí mismo ese terror inexplicable. Esta semana parece que he conseguido poner en claro ciertos pensamientos y sacar teorías -personales, por supuesto. Resulta que no le tendría miedo al fracaso, sino a la dependencia. Resulta que no le tendria miedo a tirarme a la piscina, sino a la necesidad de hacerlo. Cuando uno tiene esa necesidad, el miedo a que haya o no haya agua es secundario. Por supuesto, los efectos de la ausencia de agua vendrán luego, como sus efectos en caso contrario. Podría pensar que si me lanzo y no hay agua no hay ningún problema: no me lanzo una segunda vez y todo solucionado; pero sería esa necesidad la que me obligaría a tirarme de nuevo. Romperse la cabeza una vez no es malo; es malo pretender rompérsela de nuevo.

Soluciones a eliminar la necesidad: no volver a pisar una piscina. Mis huídas, siempre según esta teoría, no se basarían en el dolor, sino en el rechazo a una dependencia, llamémosla "x", o posible dependencia futura. Y todo ello va unido a mi obsesión por la libertad -la mía y la de los demás. Siendo dependiente de algo, ejemplo claro del tabaco -por suavizar las cosas, no se es libre. La libertad se basa en el deseo y en la realización de ese deseo, no en la necesidad de su realización ni en la necesidad del deseo en sí.

¿Y por qué miedo a la dependencia? Volvemos entonces a empalmar con el principio: el encarcelarme y no poder tener esa piscina de la que tanto necesitara podría volverme medio loco -en el sentido peyorativo, por supuesto. La piscina se convertiría no en un deseo ni tampoco en una necesidad; se convertiría en una obsesión -siempre supuestamente, claro. Y la obsesión puede generar violencia, terror, miedo, odio, crueldad, etc.

Claro que dudo bastante generar violencia, terror... debido a mi carácter escurridizo cuando llega la ocasión, pero lo que es indudable es que dentro de mí se gestarían tormentas implacables que señalarían a un exilio, para no devastar campos y ciudades enteras. Y conclusión: todo lleva al mismo punto.

La dependencia me da miedo, el fracaso también. La huída me da miedo, la permanencia también. El deseo me da miedo, el pasotismo también. Yo me doy miedo, la gente también. Parece ser que estoy más loco de lo que pensaba antes de comenzar este post. Espero no generar locura cuando sea leido. Hasta aquí llega el comentario de hoy; probablemente, y gracias a la almohada, mañana cambiarán en mi mente estas ideas de esta semana. Así que me las tomaré como un comentario tonto de algo que ni tan sólo puedo explicar pero que he necesitado de ciertas palabras para querer decirlas, que aún no sé muy bien qué es, pero que menos quiero obsesionarme con ellas. Que tampoco lo hagan los lectores, no merece la pena; sólo es un producto de la imaginación de cada uno.

P.D: Huya o no huya, pase lo que pase, sigo deseando.

2 de julio

Viernes, 2 de julio de 2004.

(Artículo eliminado por la extrema crudeza de sus descripciones)

Anda. mira tú por donde...

Pues resultase que se resulta, la suma de salario, verano y liquidación no hacen un mal número. Insuficiente sí, siempre es insuficiente, pero no es mal número. Espero tener lo suficiente. Incluso haré cuentas para poder saber si es posible montar ya la tienda esa por Internet que algunos de vosotros sabéis que quiero hacer. La otra opción sería la de sacarme el carnet de conducir, que ya toca. De una forma o de otra, no me espera un verano estirado en el sofá mientras me rasco los huevos (perdón por la palabra "huevos", que a algun@s puede ofender).

Es lo que tiene no ser hijo de ministro o hijo de puta... (con esto último me refiero a ser un ladrón que robe, a un desgraciado que se aproveche de los demás y cosas así). Mira por donde también acabo de sacar un tema: Resulta que Internet ya no es tan libre como lo era al principio (cosa que tampoco sorprende a nadie) y quieren empapelar a un chaval que el mismo día del horrible atentado en Madrid -o en el día de reflexión, no estoy seguro- escribió en un foro que se cagaba en el Sr. Aznar y cosas así... Por escribir estas cosas el señor Cardenal le quería meter un puro de aúpa.

En este sentido... ¿por qué no se enchironan a todos aquellos animales -busco, pero no encuentro otra palabra más fina- que el mismo día de los atentados no se les ocurrió otra cosa que decir por TVE (Te Uve E) que el responsable de la matanza era el tripartito catalán -y en consecuencia sus votantes?

De la misma manera, para Mr. Ansar y sus secuaces, yo siempre he sido un "jovenradicalpertenecienteajarrai"... mmmm... Pos vale, el problema es que el señor fiscal general del estado no es amiguete mío, que si no.... Tiene narices la manera de unificar la separación de poderes que en teoría existe en un estado democrático -no hablo del nuestro, claro... eso de monarquía con democracia como que no acaba de cuadrarme...

En fin, que voy a ver si me dan de comer en el banco, en caso negativo, probaré en el bar, que allí seguro tienen algo para mí.

INEM

INEM

Se acabó. Ahora me toca trabajar de otra manera, ahora me toca saber qué es lo que se siente haciendo cola en el INEM. Esperanzas cambiadas, tergiversadas, dadas la vuelta como los calcetines... y he llegado a esta situación. Las cosas no están mejor: un largo verano, poco dinero, compromisos, obligaciones, deseos, vicios, proyectos, alegrías, borracheras, miedos, sumisiones, tristezas, osadías, resacas y recuerdos, muchos recuerdos.

Es el tercer verano consecutivo que no trabajo. Al final tendré que pensármelo... Qué gracia los empresarios: te prometen, te dicen, te cuentan... Jajajajajaja. Lo que no saben es que te callas para no ofender a nadie, pero estás deseando gritar: MENTIRAAAAAAAAAAAAAA!!! La semana pasada la jefa incluso me dijo que para ella era lo mismo hacerme indefinido que temporal... (haremos como si yo no hubiera escuchado ese comentario y como si vosotros no lo hubierais leído, vale?).

A veces pienso que la buena suerte me acompaña. Es cierto que la suerte me da por el culo contínuamente, que me fustiga salvajemente, que juega conmigo al escondite y se deja encontrar fácilmente... pero también es cierto que siempre salgo adelante; que siempre la cojo, la pongo mirando a Pamplona y soy yo quien le da por detrás. La aparente mala suerte significa para mí otra patada en la cabeza, pero también otra excusa perfecta para devolverle los golpes y para jugar con ella. Es como si el azar me fuera poniendo pruebas que debo superar, aunque no las supere... ¿?

Y ahora, en la camita, esperando que la condenada aparezca de nuevo, ¡PERO QUE ESTA VEZ SEA PARA BIEN, JODER!!

Tus ojos

Tus ojos

No sé de qué color son tus ojos; no sé de qué están hechos, ni su forma. Ni siquera sé cómo narices funcionan... Pero sé que me asfixian, que me atraen, que me vuelven loco al encontrarlos con mis ojos. Al mirarme, un cosquilleo de pasión y deseo corre por mis nervios, venas, arterias y cavidades varias. Noto una erección. Sólo tu mirada hace que crezcan mis ganas de hacerte el amor. Todas esas mariposas acaban en mi sexo y piden, enérgicamente, unirse a ti. Esos ojos hacen que me acerque a ti, que mis labios se unan a los tuyos, que te bese, que te muerda los labios, que nuestras lenguas se unan en abrazo estrecho. Notar tus labios húmedos, notar mis labios húmedos en los tuyos. Mirarte a los ojos.

Tus pezones erectos. Notarlos en mi pecho. Sentir también ese deseo en mi pecho y en los tuyos. Deseo, mucho deseo. Sexo. Unión. Te toco los pechos, tú tocas los míos. Caricias, juegos y ganas. Besarte los pezones, morderlos, pellizcarlos, sentirlos y quererlos. Mirar tus ojos, nunca he dejado de hacerlo. Ellos me dicen qué es lo que quiero. Te quiero a ti; quiero tenerlos esta noche; quiero tenerlos todas las noches a partir de esta noche. Aunque sean tus ojos quienes lo piden, son tus piernas las que obedecen y las separas frágilmente. Lo suficiente. Abrazo. Abrazo. Nuestras manos en la espalda del otro. Nuestros ojos siempre en frente de los otros. Abrazo. Notas mi pene entre tus piernas. Tus ojos dicen que me acerque más, y más, y más, y mucho más.

Un escalofrío aparece por tu cuerpo y un espejismo se muestra en tu mirada. Me contagias el escalofrío. Y en ese momento mi polla entra suavemente dentro de ti. Y más y más. Más escalofríos. Nuestros ojos acaban de unirse. Ese abrazo pendular, ese movimiento pausado y estable. Esa mirada exigente de que no acabe nada, que todo empiece cada vez, que nunca haya final, que siempre comencemos y comencemos de nuevo a empezar. Nuestros ojos son ahora uno. Sólo uno. Todos saben qué es lo que sucede. Nuestros nervios, venas, arterias, cavidades varias son uno. Tus pechos son mis pechos. Mi polla es tu polla. Tus clítoris es mi clítoris. Nuestro deseo particular es nuestro deseo común, al igual que objetivo. Toda la noche así. Sin perder la concentración de nuestras miradas. Corrernos indica final. No queremos hacerlo. Placer, placer, placer, sólo placer.

Pasan las horas. Seguimos con nuestro deseo, nunca de acabar, de empezar y seguir empezando. Nos estamos follando, y no vamos a dejar de hacerlo. Sólo somos uno. Uno que siente placer, que lo nota en todos sus brazos, en todas sus piernas, en todos sus estómagos y corazones, uno que no para, un par de ojos entre los dos. Placer, placer. Deseo. Ganas. Deseo. Placer.

Sólo uno deseoso de sí mismo. Ávido de sexo, lujuria, vicio y pasión. Un cuerpo, una vida, unos ojos. Deseo.

El principio

Mi hermano y yo nos peleábamos, nos solíamos pelear a menudo. Me figuro que es algo normal. En principio no había ni vencedores ni vencidos, hasta que descubrió algo en donde él sí podía vencer de forma aclaparadora: el coche. De todos los amigos, él fue el primero en tenerlo; y durante algunos años, el único.

A todos nos apasionaba la montaña y bastante a menudo nos escapábamos para engancharnos a las paredes y hacer de militares locos en Vietnam, armados con ramas. Y cada vez íbamos más lejos. Hasta que mi hermano actuó. Un día me vinieron Txema y más tarde Víctor, a decirme que si yo pretendía ir a la montaña nos quedábamos todos en tierra, puesto que mi hermano no cogía el coche. La frase de "no nos jodas" de Víctor aún las tengo grabadas en la memoria. Txema fue mucho más sutil.

Fue el primer fin de semana que me quedé en casa, solo; el dolor que me produjo fue realmente increible. No sería el último. No mucho después nos fuimos de fiesta a otra ciudad. Allí todo fue mucho mejor: mi hermano me dejó allí colgado porque decía que iba demasiado borracho. Regresé, cuando lo hice, hecho una furia. Fue la primera y la última vez que he soltado un puñetazo a alguien, aún me arrepiento. Esa mañana empecé a no volver a mi casa algunas noches y algunos días.

No mucho tiempo después me dejó Nuria y a las semanas, me echaron -injusta y cruelmente- de la Associació por no estar de acuerdo con eso de hacer las cosas como el presidente dice porque le sale de los huevos. La associació lo era todo para mí, absolutamente todo, y el colegio, donde pasaba gran parte del día, más aún. También me prohibieron la entrada. Tenían que silenciarme de alguna manera. Lo consiguieron. Afortunadamente, el tiempo me dio la razón. No sé si demasiado tarde, pero eso para mí ya fue motivo de "victoria".

Fueron momentos en los que necesitaba hablar, necesitaba abrazos. Los pedí, insistí en pedirlos, volví a re-insistir. No hubo respuesta. Todo estaba hecho. El alcohol, como única forma de estar contento, iba introduciéndose en mi vida, dejé la universidad por las resacas. Era la única forma -creía entonces- de no estar depresivo, de conocer gente y de hacer algo más que no fuera tumbado en el sofá, en la cama o delante del ordenador jugando hasta las 8 de la mañana -que también fue una importante vía de escape. Me sentía tan solo, tan asquerosamente solo... Y nadie movió un dedo, a nadie le interesó; era mejor así: los amigos podían seguir con sus escapadas a la montaña, los de la associació tuvieron miedo a que se les echara también -cosa que curiosamente acabó sucediendo y todos los que no eran amiguetes acabaron "expulsados". Y yo me moría por dentro, y por fuera. Gracias -irónica y tristemente- al alcohol conocía por las noches a cierta gente que, aunque al día siguiente me olvidara, ayudaban a mantenerme vivo. Mi madre tampoco supo ayudarme con esa respuesta "tú lo que tienes que hacer es estudiar y dejarte de tonterías".

Como soy orgulloso, quería superar mi depresión yo solo. Tenía pastillas y citas con psicólogos, pero nunca tomé ninguna y nunca asistí a ninguno. Me cerré en mí mismo y empecé a pensar, a racionar, a interesarme por la cultura, a analizar. La cultura me producía dolor, pero me daba también respuestas. Me transformé en un buscador de respuestas. Lo malo es que las encontré. Mis poemas de entonces son desgarradores y con un tema clave: la soledad. Y seguía cerrándome en mí. Seguía sin interesar a nadie. Mis otros amigos empezaron con insultos y demás; aún intento preguntarme el porqué. El tiempo también los puso donde tenían que estar.

Desde hace poco todo ha cambiado mucho. Estoy bastante bien. Cerrado, pero bastante bien. He cambiado mucho en dos años, para bien, aunque para muchos sigo siendo aquel chaval introvertido y solitario, y seguro -como muchos lectores interpretan- que por mi culpa. Así sea. Amén.

Las relaciones con mi hermano, como es lógico por el paso del tiempo, están bien. La associació se fue a la mierda. No bebo ni una tercera parte de lo que hacía. No he salido más de fiesta a otro pueblo en donde no tuviera una cama segura o en donde supiera seguro que no me abandonarían. He dejado de beber -y lo he conseguido durante meses- en 2 ocasiones. Sigo luchando siempre. Dejé definitivamente de volver a mi casa. No he vuelto a ir a la montaña. Sigo solo, sin interesar, salvo a los murciélagos virtuales -que por el otro lado me alegra mucho (ellos han sido quien me han dado las fuerzas para seguir luchando y "curarme". Aunque no aparezca ni sepan ni tan sólo que existo ahora, os tengo presentes siempre en todo lo que hago. Gracias, sin vosotros hubiera sido imposible).

Puede que otro día acabe explicando qué pasó después de los insultos de los otros amigos; fueron unos 6 años de depresión -crónica creía, jajajaja- y no se explican en unas líneas. Hasta ahora habré metido en estas palabras uno o dos años, como mucho. Pero me ha ido bien explicar todo esto.

Respuestas

Hubo un tiempo que vivía en el hastío. Completamente amargado, apático, sin ganas ni de disfrutar ni de vivir. Fueron años tristes, muy tristes y depresivos. La botella era una compañera de juergas. La única compañera leal que tuve durante años -y probablemente la única responsable también de que sólo la tuviera a ella. La resaca era otra compañera leal, y la boca seca, y un dolor de cabeza inaguantable, y la boca del estómago ardiendo. ¿Triste? La verdad es que no lo sé. Sólo sé que era lo habitual. Hay gente que sufre tos cuando se levanta; otros que sufren migraña... yo tenía resaca. Fuera bueno o fuera malo, esa era mi forma de vida; porque el alcohol acaba siempre conviertiéndose en forma de vida. Ahora no estoy muy orgulloso de aquellos años, pero en esos momentos estaba ahí. Y en esos momentos me daba la impresión que todo era eso, que la vida era simplemente apatía, sin posibilidad de elegir y cambiarla.

Resulta muy fácil criticar a quien es considerado como "incorrecto" dentro de la sociedad. Resulta extraordinariamente fácil criticar formas de vida, reprochar comportamientos. Muy fácil. Y resulta más fácil incluso decir "no hagas esto" o "no hagas aquello". Muy fácil. Ni tan sólo intentaré explicar qué fue con mi vida, ni los motivos que tuve para elegir la botella. Sólo sé que me cerré en mí. Aunque parezca a veces estúpido, me dolía menos estar cerrado conmigo mismo que estar con cierta gente. Y la resaca era el precio que pagaba para no sentirme peor. O al menos eso era lo que pensaba. Cosas positivas que encontré durante aquellos años, porque las hay, como la lucha por la cultura, "conocer" (entre comillas) al ser humano y la sociedad en general, el raciocinio, las increibles ganas de querer abrir mi corazón... a veces se olvidan cuando se hacen valoraciones generales, pero están ahí. No puedo ser yo sin tener en cuenta todo lo que me ha sucedido o he hecho que me sucediera.

Y durante un tiempo, la cosa cambió. Dejé la botella. Me di cuenta de muchas cosas. La depresión "quenoseve" era producida por el alcohol y, con su ausencia, empecé a "vivir". Mi vida y mis ánimos cambiaron de forma increible. Quería controlar de nuevo mi vida, no permitir que fuera la cerveza. Después de 6 años lo conseguí. Una persona muy especial me ayudó muchísimo. ¡Qué fácil resulta hacer ciertas cosas cuando hay apoyo! ¿verdad? He vuelto a caer unas cuantas veces, y he dejado el alcohol unas cuantas veces más. Ahora quiero recuperar esos 6 años que creo perdidos. Ahora no creo que caiga, aunque bebo -últimamente mucho. No es el grado de injesta en el estómago, sino el grado de injesta en la cabeza la que me preocupa. Y mi cabeza parece que está bastante bien. Claro que intento no pasarme. Pero no es motivo de orgullo beber. Pensar eso es una enorme estupidez. Pensar eso es interpretar, cosa que por el otro lado me satisface. No me trae al fresco todo; me importa demasiado todo. Me importa demasiado la gente en general, por eso a veces huyo de ella.

Lo que no supero es el haberme pasado con cierta gente. Me duele, me duele mucho, y unas disculpas no son suficientes para calmar mi espíritu (si tengo). Sólo puedo tirar hacía adelante. La última noche de brujas fue especial. Encontré a cierta gente que me dio su apoyo. Eso siempre es bueno. Me pidieron -incluso- un abrazo ¡a mí! Lo único que he necesitado es apoyo. A veces lo he tenido y a veces lo tengo. Espero también tenerlo.

Doble

Lo malo de las dobles vidas o las dobles personalidades es que a menudo se mezclan. Lo malo de matar a un perro es que luego te llamarán mataperros durante toda tu vida. Ahora resulta que a cierta gente le importa verme borracho; esto de asociar alcohol con depresión es algo absurdo a veces. De todas formas, esa gente nunca han estado en mis depresiones, y ahora quieren estar en mis cogorzas...

Lo que sí es positivo es hablar de una vez por todas. Y preguntar. A menudo he buscado abrazos en cierta gente. A veces los he conseguido. Pero me deja realmente descolocado el saber que se necesita alguno mío. Me iré a dormir, que lo necesito.

Muero de ti

Muero de ti

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.

Cabreos

Estoy cabreado, muy cabreado. Y a medida que van pasando los días me cabreo más y más. No diré que quiero estar entre los brazos de la realización del deseo, pero sí diré que no lo estoy... y eso me cabrea. Los deseos van y vienen, pero yo ni tan sólo voy.

Ozzy arrancaba, a mordiscos, cabezas de murciélagos. Yo no quiero arrancarles las cabezas, lo que deseo hacer es amarlos, mimarlos y darles algún mordisquito, claro. Pero aún no tengo murciélagos en casa. Habrá que esperar. La espera también me cabrea.

¡Hoop!

¡Hoop!

P. ¡Ya es de día, Dionisio! ¡Tengo ganas de dormir...!
D. Echa tu cabeza sobre mi hombro... Duerme junto a mí...
P. (Lo hace.) Bésame, Dionisio (se besan.) ¿Tu novia nunca te besa...?
D. No.
P. ¿Por qué?
D. No puede hasta que se case...
P. Pero ¿ni una vez siquiera?
D. No, no. Ni una vez siquiera. Dice que no puede.
P. Pobre muchacha, ¿verdad? Por eso tiene los ojos tan tristes... (Pausa.) ¡Bésame otra vez, Dionisio...!
D. (La besa nuevamente.) ¡Paula! Yo no me quiero casar! ¡Es una tontería! ¡Ya nunca sería feliz! En unas horas solamente todo me lo han cambiado... Pensé salir de aquí hacia el camino de la felicidad y voy a salir hacia el camino de la ñoñería y de la hiperclorhidria...
P. ¿Qué es la hiperclorhidria?
D. No sé, pero debe de ser algo imponente... ¡Vamos a marcharnos juntos...! ¡Dime que me quieres, Paula!
P. ¡Déjame dormir ahora! ¡Estamos tan bien así...!

Se acercaba la tormenta...

Se acercaba la tormenta...

… la olía a través de los soplos de aire que a mi piel llegaban, sentía su proximidad y mi deseo de evasión. Una vez derrotados los orcos, el camino a casa permitía ver unos campos desolados, fríos y sin vida. Cuerpos inertes yacían a lado y lado del camino, a expensas de los saqueadores, que no tardarían en llegar, y mi camino, firme y seguro, se alejaba de todos ellos, en la dirección en la cual tiempo atrás había empezado todo.

Era una victoria, eso era indiscutible; una victoria conseguida a base de gallardía, coraje y valor, mucho valor. Sin embargo, el camino a casa se percibía como una derrota, como una retirada del campo de batalla, aun sin comenzarla. En ese momento me preguntaba si realmente huía de la tormenta o me dirigía a ella… y al comenzar a llover, cuando las primeras gotas frías de agua tocaban mis brazos desnudos y limpiaban parte de la sangre vertida en el camposanto, llegué a casa. Curé mis heridas y quemé mis vestiduras…

… y dispuse a escribir lo que aconteció en esa tarde.

Todo parece chupao

Todo parece chupao

Hubo un tiempo en que parecia que lo tenia todo muy facil. Dinero en el bolsillo, ganas de disfrutar y gente dispuesta a soportarme. Afortunadamente, todavia tengo gente que me soporta. Lo curioso es que quieran hacerlo. Pero estos tiempos no son tan faciles, sobre todo economicamente. Uno se da cuenta del valor del dinero cuando no lo tiene y lo necesita o lo quiere. Recuerdo mi agosto del año pasado... fantastico. Este año no sera igual, por supuesto (y eso espero), pero siempre tendre el regusto amargo que producen los recuerdos agradables.

Anoche sali y resulta curioso lo facil que es montar un grupo de rock en los lavabos de una gran discoteca. Creo que llegue a montar 2 bandas completas :p (y va en serio!!) jajajajaja. Que facil es hacer cosas cuando uno va borracho, verdad?

Por otro lado... se me han jodido los acentos en este ordenata!!! Aysss!!!

Me gustaria poder pedir cosas. Me gustaria tener la confianza suficiente para decirme que solo no puedo hacer las cosas que quiero hacer. Pero es dificil aceptar un no por respuesta; es dificil a veces tambien aceptar un si. Quiero tantas cosas y tan fragil es el valor...

Voy a ver si me levanto, o si me despierto un poco. Darna ya me lo esta poniendo facil.

(P.D: Me gusto tanto la foto anterior, que la vuelvo a publicar)