¿Cómo es posible?
Mi pregunta se repite y repite... ¿Cómo es posible? ¿Cómo le dejo solo unas muy pocas horas y me la lía? ¿Cómo es posible?
Mi primera actitud ha sido la de pensar en que no es posible. No puede ser que en cinco o seis años no me haya pasado nunca y justo HOY!!!! pase... ¡No es posible! He estado hablando para mí (en voz bastante muy alta) repitiendo una misma frase, esa misma frase "¿Cómo es posible?"... La segunda actitud ha sido temblar. Lo digo literalmente: temblar. Me han comenzado a temblar los brazos, luego la piernas.
Esta tarde he vuelto a Shermans. Hacía muchos meses que no iba. El ogro me ha incomodado tanto que me he ido a algún sitio menos incómodo. No se me ha ocurrido nada más mejor que Shermans, con lo que significa eso. Y eso ha significado lo de después.
Mal, muy mal, exageradamente mal. Antes de subir a casa he ido a casa de la mama... No sé qué es peor. Mal, muy mal.
Mañana no estoy vivo para nadie.
Mi primera actitud ha sido la de pensar en que no es posible. No puede ser que en cinco o seis años no me haya pasado nunca y justo HOY!!!! pase... ¡No es posible! He estado hablando para mí (en voz bastante muy alta) repitiendo una misma frase, esa misma frase "¿Cómo es posible?"... La segunda actitud ha sido temblar. Lo digo literalmente: temblar. Me han comenzado a temblar los brazos, luego la piernas.
Esta tarde he vuelto a Shermans. Hacía muchos meses que no iba. El ogro me ha incomodado tanto que me he ido a algún sitio menos incómodo. No se me ha ocurrido nada más mejor que Shermans, con lo que significa eso. Y eso ha significado lo de después.
Mal, muy mal, exageradamente mal. Antes de subir a casa he ido a casa de la mama... No sé qué es peor. Mal, muy mal.
Mañana no estoy vivo para nadie.
Esta es mi última noche solo en casa. Así que, aunque sé que no vendréis, os invito a pasarla aquí. No me ha dicho nada acerca de la marihuana. Pero sí se ha metido con eso de levantarme a las 5 de la tarda (joder! qué taurino estoy hecho!). Estoy asustado, no sé qué pasará a partir del martes por la mañana, cuando nos levantemos.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte, veintiuno, veintidós, veintitrés, veinticuatro, veinticinco, veintiséis, veintisiete, veintiocho... ¿sigo?
Esta mañana escribía un e-mail en el que, entre otras muchísimas cosas, explicaba que parecía que la venida profética de mi padre era inminente. Efectivamente, sólo han pasado unas ocho horas y mi padre se ha presentado en mi casa. La mujer con la que vivía está definitivamente en una residencia, esquizofrénica. Él ha decidido regresar a lo que hace cinco o seis años fue su casa. Por fin ha llegado el momento de irme yo.
Me he vuelto a equivocar. Vertí una serie de acusaciones sobrecogedoras y salvajes, probablemente fruto de la situación y las dudas acerca de cómo decir unas noticias. Pero todo era un montaje -ahora que están tanto de moda- para tapar algo que me parece horroroso: el fracaso.
Hablaba de la conciencia en el anterior post... En ocasiones está peleada conmigo y me ofusco en interpretaciones sesgadas e incompletas, por perseguir conspiraciones francmasonas y neognosticistas. Y con un poco de tiempo me doy cuenta de que quizás, sólo quizás, esté totalmente equivocado.
Probablemente una de las cosas que más esperaba en estos últimos tiempos era una llamada, una simple llamada, el sábado. La ausencia de ese detalle ha provocado ciertos bajones y su no ausencia ciertas alegrías ocultas por las primeras. Sólo se trataba de una llamada, era muy importante para mí. No me han servido las llamadas y mensajes al día siguiente; eso era ya inútil. A excepción de ciert@s amig@s, suspenso para el resto. Quizás os quejáis de que me pongo demasiado depresivo cuando llega mi cumpleaños. Vuestra ausencia de éste se sumará al resto de cumpleaños y hará que el año que viene vuelva a estar depresivo. Gracias por colaborar; prefiero seguir pensando que las cosas no cambiarán nunca antes de entender ese cambio.
Me encanta que ciert@s indeseables utilicen estas páginas para escribir sus faltas de afecto, sus neuras y enajenaciones mentales varias. Ya sé que necesitáis de mí, necesitáis una página para demostrar vuestra locura. Si os hace felices esribirme que soy un "hijo de puta" o que soy "material puro de cloaca", pues adelante; os permito que uséis estas páginas para ejercer ese derecho. Intentaré no caer tan bajo y espero no hablar nunca de vosotr@s, ni de quiénes sois, o al menos en público.
De nuevo en el agujero de mierda que en ocasiones me saco de la mochila. De nuevo ir con cierta gente con la que no quiero ir y haciendo cosas que no quiero hacer. Y si además de eso le añadimos unas gotitas de deseo, desespero y delirio, el menú completo está servido. Estoy saciado entonces. Saciado de idioteces, saciado de resacas, saciado de discusiones. Saciado de mí. Anoche quedamos unos amigos del pasado, que aún están en presente. Me acusan de no pedir nada. Cierto. No me gusta pedir nada. Pero me gusta saber que aunque no hables con una persona durante meses siempre será el "como decíamos ayer". Las buenas amistades ni se olvidan ni se pierden. Luego, más tarde, la locura y el delirio. Las drogas no me ponen violento; me pone violento el desear cosas y no tenerlas, aún no tenerlas. Jornada dura para mí, muy dura. Menos mal que mi almohada me cuida; menos mal que la tengo a ella.
Por fin en casa. En mi ansiada cama, con mis ordenadores, con mis botellas de agua, mi ropa, mis sofás, mis muebles, mi música y sus inusitados volúmenes, mi lavadora, mis ositos y demás peluches, mi triste y pobre decoración, mis guitarras, mi baño, mis cortinas, mis persianas rotas, mis cojines y mis almohadas, mis estrellas, mis viejos armarios, mis malditos despertadores, mi batería, mis mesas, mi libertad nudista, mi tranquilidad, mi maquinilla para afeitarme, mi irrigador dental, mis demasiadas libretas y mis muchos libros, mis apuntes, mis pocas ganas de hacer algo útil, mi desorden, mi orden, mi olor a pies, mi cafetera, mi microondas, mi nevera vacía y rota, mis deseos...
Ya ha pasado un año. Hacía un año que esperaba el día de mañana... Pero lo abandono, me hecho atrás, cancelo. Incluso a partir de mañana podría ya cortarme el pelo, se acaba la condena. Motivos fundamentalmente económicos me han convencido de que tengo que quedarme en casa. Lo peor de todo es no ver a Crematory, After Forever y Dream Evil, entre otros; pero ya he tomado una decisión y ahora sólo necesito comprenderla.
Wenn man mich fragt werde ich lügen
Mañana comienzan las Santes, las fiestas de mi pueblo. Este año me dan una de cal y una de arena. Hace dos años me asusté con ellas; el nivel de excesos fue tal que al año siguiente decidí huir preventivamente, por lo que pudiera pasar; hice bien. Este año vuelvo a estar dentro de ellas, sin excusas de ningún tipo, ni planes b, ni parecidos, ni ganas de estar, ni ganas de no estar. Pero voy a pasarlas solo de nuevo. Y eso puede hacer que recupere los excesos a los que tenía acostumbrado a Mataró. Me asusta. Tenía planes, esperanzas, sueños... pero, como siempre, mis cosas dependen solo de mí. No acabo de entender porqué me creo tanto mis sueños... (Nota mental archivada como nº 5.201). Será que soy hombre de fe.
I AM NOT YOURS
ESTE LIVRO...