Amplitud de miras
Será que los 30 me están cambiando, o será simplemente que Júpiter se alineó con el planeta Raticulín, pero he decidido crecer un poco más y he creado hastío.com. No es que me haya cansado de estas páginas, ni mucho menos, es que veía que el personaje que escribía aquí se me hacía pequeño y no tenía lugar a escribir otras cosas. hastio.blogia.com es solamente una parte de mí y siento que hay otras partes de mí que quieren coger su protagonismo.
Pero no cancelo estas páginas. Si bien en ocasiones, al releer este blog, opino que ciertos posts no son del todo acertados en mi contexto actual, siempre me resulta agradable comprobar que he tenido un pasado -más o menos adecuado- y he sentido cosquilleos que han quedado plasmados en un trocito de página web. Estas páginas continuarán igual, de la misma manera, con los mismos temas y el mismo estilo. hastío.com nace con un deseo de tener unos temas diferentes y, si bien el estilo no puedo cambiarlo del todo, sí que el tono que busco será otro, mucho más optimista y absurdo; como quiero.
PUBLICIDAD
El hosting y el dominio me han salido por unos 20€ en Dreamhost , gracias al código de promoción HASL1. Por si os interesa.
FIN DE LA PUBLICIDAD
Pues lo dicho, que ahora doblo mi trabajo (si en algún momento se considera escribir estas cosas como trabajo) y aumento mi presencia en la red. Nos vemos en hastío.com .
Un dia como otro cualquiera
Ya me doy cuenta que este blog se está encaminando demasiado a una apología del post-estructuralismo, así que habrá que cambiar un poco y comentar, por ejemplo, qué he hecho hoy, algo interesantísimo, por cierto:
¡NADA QUE MEREZCA LA PENA!
"Querido diario,
Hoy me desperté sobre las 11 y con nervios salté de la cama, encendí el ordenador e hice esas cosas que se hacen en el lavabo al levantarse, como mirarse al espejo y prometerse que de hoy no pasa el afeitado, darse cuenta de que anoche uno no tiró de la cadena y esas cosas privadas. Pero si me levanté con nervios no es porque me estuviera meando -aunque también- sino porque colgaban las notas de la uni... Una de cal y una de arena. No ho aprobado Psicofisiología... ¡Qué putada, con lo jodida que es! (¿A ver si es por eso que no la he aprobado? No sé, no sé). Para legos, la psicofisiología es la "ciencia" (pondremos estas cosas entre comillas) que estudia la relación de la fisiologia con la psicología, usease que básicamente drogas y barbitúricos. Cognición y emoción (léase percepción, atención, motivación y emoción) sí que estaba aprobada. ¡Yuhuu!
Posteriormente... no hice mucho más, salvo tomarme el café, tocar un poco la guitarra, enfadarme por no aprobar psicofisiología, viciarme con el ordenata y buscar algunas asignaturas para matricularme... Y mirar cómo está mi posición económica (no sé para qué... siempre es deplorable).
Por la noche, he visto Kevin Spencer y he pensado escribir un artículo sobre la consciencia de la identidad... Pero como no hay ganas y sí críticas, me vuelvo "normal" (otra palabra entre comillas) y no escribo na de na de na interesante... ¿o sí?
P.D.: Al final lo del afeitado tendrá que ser para otro día."
El miedo a las palabras

Tomadas de una en una, por sí solas, las palabras no tienen sentido alguno, aunque llevan implícitas ciertas significaciones. Al decir "catalepsia" o "periostio" tan sólo estamos mirando si conocemos o no la palabra, pero poco más; no tendrían -salvo en exámenes- ninguna utilidad. Es cuando juntamos las palabras y cuando las incluimos dentro de un contexto cuando sacan a relucir sus máximos significados. Y dar una interpretación a una frase, si bien el contexto permite acotarla bastante, es un hecho totalmente subjetivo, que depende de lo que el receptor quiere entender.
Existen oraciones que nunca queremos oír debido a su carácter duro, cruel o como anunciadoras de malas noticias. Pero esas no me interesan ahora mismo. Me interesan las frases que en principio o no tienen ningún significado negativo o inlcuso lo tienen positivo, pero que no deseamos escuchar. Si creyera en el cientificismo, haría unos experimentos para entender todo esto. Le doy mucha importancia a las palabras y a sus uniones pero intento, en lo que puedo, no ir más allá de lo que leo en el DRAE. No obstante -se piensa el ladrón que todos son de su condición- no todo el mundo es tan simplista como yo. Al decir, por ejemplo, "tengo que ir al super", estoy simplemente diciendo esto pero ¿qué podríais entender? o, mejor dicho, ¿cómo llegaría esta frase al receptor? Probablemente, dependiendo del contexto y del personaje del receptor, esta frase podría ser escuchada como "Me hace falta comida", o "tienes invitados" o lo que se os ocurra ahora, en frío. Y quizás, si tengo que ir al super es porque he quedado con alguien (sólo es un ejemplo), pero eso para mí es lo de menos. Me interesa bien poco lo que interprete otra persona sobre la frase que acabo de soltar. Yo dije exclusivamente lo que dije.
No es que las palabras den miedo. Da miedo la interpretación que damos a las palabras, puesto que nunca son objetivas.
De deberes e "indeseos"

Resulta muy duro saber que debemos hacer algo pero que, sin embargo, no queremos hacerlo. Y finalmente nos acogemos a lo que debemos... y nos viene el sentimiento de culpa, los "ysis" o las justificaciones absurdas de nuestras decisiones finales. Más duro resulta decidir por los demás; decidir qué es lo que debe hace el otro. Y sin opciones alternativas.
Al vivir en sociedad debemos seguir unas normas implícitas y explícitas, y su incumplimiento supone la insociabilidad y, dependiendo del caso, en su máxima radicalidad, el alejamiento de lo considerado "normal" o aceptable. De ahí las cárceles, los manicomios y las universidades -y asilos. Nada ni nadie puede desestabilizar lo que beneficia a unos poderes. Lo considerado como "normal" (nótese siempre entre comillas) siempre beneficia a unos discursos establecidos, a alguien o a muchos alguien. La tarea sería descubrir en estos discursos a quién o a qué beneficia.
Hace tiempo llegué a la conclusión que tal y como están las cosas es imposible estar en contra de la sociedad. Incluso la rebeldía al stato quo es una muestra más del mismo stato quo. Simplemente porque esa rebeldía contraria forma parte del mismo. Los centros que preservan la normalidad están plenamente aceptados por todos nosotros, no los vemos raros, todo lo contrario, y la gente que va a parar a ellos también sabemos quiénes son: delincuentes, locos, jovenes -y viejos. Todos son adjetivos -comúnmente sustancializados- peyorativos, negativos, marginales... Todo lo que no se adapta a la norma... ¡FUERA!
Y es lo que hemos hecho hoy: echar a alguien de un lugar, por no adaptarse a esas normas implícitas establecidas, supongo por todos. Esa es mi justificación.
Fin de año... actualizando (III)
Fin de año... actualizando (II)
Menuda fiesta tengo en casa. Sé que estoy yo solo, pero eso me permite bailar, saltar y sacarme, si quiero, el cimbrel delante del espejo... Type o Negative , Therion , Apoptygma Berzek , Unheillig , Wolfsheim, Devil Doll ... Verdad que ¡A QUE MOLA! Me lo estoy pasando bien.
Claro que eso va en contra de la vida social.... Mernos mal que un pequeño detalle me hizo volver al reducto: cuando en un pub en donde ponían música que me gustaba dejaron de hacerlo, y empezaron a pinchar música comercial. Pregunté y tengo en la cabeza la respuesta: "Mira, chaval, la música que me gusta la escucharé en mi casa. Esto es un negocio". Amén. Tengo en mente poner en la zona Cambrils-Salou-Tarragona un local de la música que me mola a mí. Lo malo es que tendría que contar con socios y, hasta la fecha, no he conse
(Actualizando la actualización: ¿cómo es posible escuchar a los vecinos? Subiré un par de punticos mi musiquilla "alegre").
Fin de año... actualizando
He sido consciente poco antes de las 12 de la noche de hoy ayer que todos mis intentos de crear nuevas tradiciones no han tenido el éxito que deseaba: He llegado a comer 12 olivas, 12 cacahuetes, 12 conguitos y 12 macarrones; me he encendido 12 cigarrillos y 12 velas, he cambiado los canales de la tele 12 veces -curiosamente TV3 tenía un desfase de campanada y media, lo que significa una uva y media más (¡cuidado con cambiar la tele, que te joden fin de año!)- y he bebido 12 traguitos de cava. Nadie me ha seguido.
Pero esta noche algo ha cambiado. Me he dado cuenta que hacer 12 veces el mismo movimiento, la misma acción, significa seguir perpetuando la tradición de l@s doce... usease la tradición. Así que he estado hasta las 23:59:50 delante del ordenador y viendo los diferentes canales de televisión. Entonces me he puesto a comer un fantástico plato -preparado por mí, claro... es lo que tiene estar solo- tranquilamente, plácidamente y ¡a gusto, claro! Sin prisas he empezado a comer cuando las campanadas han empezado a sonar. Tranquilamente. Siempre de forma serena y calmosa. ¡Qué gustazo!
Es que tengo poco trabajo últimamente y le he dado muchas vueltas a esa cosa fea y arrugada que tenemos ahí arriba y que no vemos, y resulta que comprendo algunas cosas realmente curiosas sobre el mundo que creemos ver y del cual participamos. Pero de percepciones de la realidad y de DISCURSOS (en mayúsculas) tendremos tiempo para hablar.
De momento, ¡FELIZ AÑO NUEVO! (¡esas tradiciones!). Yo ya llevo una botella enterita de vino y ahora empiezo por el vino afrutado y luego por el cava, para luego... no sé.
La mala noticia es que he tenido una muy mala percepción. Lo sabremos a su debido tiempo. Ahora, a disfrutar del nuevo año. (Acabo de poner -00:50- la música bastante alta; ¿los vecinos llamarán hoy a la poli?)
De actualizaciones

Se me está haciendo muy largo este mes de diciembre. El trabajo me está desgastando y parece que el día 10 de enero -día en el que finalizo contrato- no va a llegar nunca. Lo único que tengo en la cabeza últimamente es el trabajo. Resulta que mucha gente está de baja y resulta más "productivo" (maldito el día que se insertó esta palabra en el diccionario) coger a un trabajador y llevarlo de tienda en tienda que no contratar a uno nuevo. Así que he llegado, incluso, a estar en 3 tiendas en un mismo día (y por poco al mismo tiempo... y digo por poco porque aún no he desarrollado completamente el desdoblamiento -o el destripleamiento). Me quejo porque considero que las cosas podrían ser de otra manera pero, al mismo tiempo, estoy contento: no me aburro. Y es que es cuando tengo fiesta cuando me aburro sobremanera. No es que no tenga cosas que hacer, es que no tengo ganas de hacerlas. Casi se podría decir que estoy enganchado al trabajo. Y me han rencompensado por mi trabajo: me han dado un vale de calidad, en reconocimiento por mi "disponibilidad y apoyo"... La verdad es que preferiría que me dieran el 1% de lo que vendo y una felicitación de navidad... Ayer me felicitaron de otra manera más bonita: unos compañeros que cantan en el Hotel Port Aventura me cantaron una canción ¡SÓLO PARA MÍ! (Qué bien canta la gente que sabe cantar, ¿no?).
Otro tema de estos días son mis estudios. Afortunadamente las prácticas se han entregado ya y ahora sólo faltan los exámenes. Siete prácticas, siete excelentes. Estoy que me salgo. En cuanto al grupillo de musica... estamos con el rollo progresivo , y cada vez me gusta más. Lo único malo es que se tiene que trabajar bastante para hacer un minutillo de canción. Pero sarna con gusto no pica.
Como táctica para estos días, esperar a fin de año, que ya tengo ganas de enviar sms, y al 1 de enero, día que tengo fiesta. Luego esperaré el 3, otro día de fiesta; para, finalmente llegar al 10, último día de trabajo y primero en el 2007 para retomar mi vida propia.
30 tacos

Quizás sea el cumpleaños una de las fechas que más valoro del año. El Eterno Retorno prosigue su rumbo monótono y constante. Nada cambia, sólo los dígitos cambian. Y en esta ocasión cambio los dos dígitos. Un 3, símbolo de la perfección, y un 0, símbolo de ausencia.
No hace falta cumplir años para mirar hacia atrás, pero un nuevo aniversario es una excusa perfecta. Y miro atrás... El pasado es como un sueño: tenemos recuerdos vagos de lo que nos ha sucedido y no acabamos de discernir si ha ocurrido o lo hemos inventado. Según mis ideas, el pasado lo construimos. Y ha de ser así, puesto que existen algunas sensaciones y sentimientos que sólo podemos explicar utilizando el lenguaje (=pensamiento) que conocemos.
No creo que mi pasado sea mejor o peor; es mi pasado, con sus errores y sus aciertos, con sus cosillas que nunca tendrían que haber sucedido y con sus hechos en espera de ser repetidos, aunque eso sea imposible. Cambiamos dentro de la igualdad que supone ser. De lo que sí estoy convencido es de que he estado. Estar se convierte en algo importante, al igual que las percepciones y los deseos.
La vida como un sueño... El sueño de la vida... Quizás llegue el día en que despertemos y nos demos cuenta de que lo que nos ha tocado vivir lo hemos construido nosotros mismos, a nuestra imagen y semejanza, como dioses creadores de sus propios mundos.
Ahora toca acordarse de una primera cifra: el tres. Quizás de lo más complicado. La crisis de los 30 ya llegará al cumplir 40.
Motorizado
Desde hoy, y si todo va bien, tengo un motor entre las piernas. Otro motor
... En una hora me ducharé e iré a buscarla. Y como bautismo de fuego, tendré que recorrer unos 76Km para regresar a casa. Estoy acojonado: Será la primera vez que coja una moto. Más acojonado estoy con el seguro. Mira que son caros los desgraciados.
Pagaremos religiosamente e intentaremos seguir las normas de circulación. Otra cosa es que llegue hoy o mañana a casa... Mira que si tengo que regresar andando con la moto a cuestas...
Encima, me duele una muela.



