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Recuerdos (2ª parte): Parvulitos 1

Recuerdos (2ª parte): Parvulitos 1 Fui niño, o eso creo, y tuve 4-5 años también. Entré en pre-escolar con ilusión, con ganas de comerme los libros, el balón de fútbol y los bollycaos. Mis papis me "colocaron" en los Maristas -sólo con el tiempo supe el esfuerzo que suponía eso de pagar a rajatabla todos los meses- y allí me enseñaron ciertos valores clasificables como justos ("lo que debe ser"), y también la incoherencia, por parte sobre todo de los curas, que suponía verlos actuar de forma injusta ("lo que es"). Los curas me dan las primeras lecciones de "bondad", pero al mismo tiempo las primeras lecciones de "crueldad".

Y en esos años recuerdo un día lloroso, de pataleta, en el cual no hice clase en todo el día debido a mis llantos, mis gritos y mis quejas. Todas las mañanas bajábamos mi hermano y yo hasta el portal de casa para despedir a mi padre. Se iba a trabajar y no le volveríamos a ver hasta la noche o hasta la mañana siguiente. Ese día en particular creo que mi madre me estaba peinando (raya a la izquierda) y mi padre estaba a punto de marchar. Pese a mis insistencias de que se esperase y los ruegos a mi madre para que dejara de peinarme o que me dejara bajar, mi padré se fue. Mi hermano bajó a despedirle, pero mi padre sólo recibió un beso en la mejilla; faltó el mío.

Al salir del baño, mi padre no estaba y mi hermano estaba entrando por la puerta de casa. Comencé a llorar y a patalear. Antes de ir al "cole" quería dar ese beso a mi padre. No lo conseguí así que decidí no ir a clase, fácil. El problema es que mi madre no lo vio tan claro. Me pasé todo el camino llorando y costaba tanto hacerme entrar en el aula que al final la señorita Ceci prefirió dejarme con el profesor de gimnasia, a ver si me calmaba un poco. Y lo que hacían "los mayores" en esta clase era... bailar!! Me tranquilicé. Después del recreo pude volver a clase.

Nunca más volví a darle un beso a mi padre.

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